Caminos perfectos y no tan perfectos

Los romanos inventaron las primeras carreteras. Hasta hoy el Camino Romano es valorado y apreciado ya que logró conectar todo un Imperio. Bien decían: “Todos los caminos llevan a Roma”. Sin embargo, una vez que aparecieron los vehículos a motor las autopistas y carreteras asfaltadas se hicieron imprescindibles para el funcionamiento de la vida.

Hoy nos quejamos cuando algún tramo de la carretera está en reparación. También lamentamos que a veces las vías estén bloqueadas o en malas condiciones. Cuando transitamos por carreteras más elementales, echamos de menos las de cuota. Pero en pocas palabras, nos hemos acostumbrado a buenos caminos.

Templos, cultos y liturgia

Eran los ochentas cuando unos bien intencionados creyentes comenzaron a pensar cómo ser más hospitalarios con los que buscaban respuestas a las grandes interrogantes de la vida. Querían que estos buscadores no se sintieran amenazados por los ambientes religiosos que tal vez les traían malos recuerdos, así que combinaron una serie de elementos para formar una nueva «experiencia» lejos del templo protestante tradicional.

Tristemente, las connotaciones culturales de los espacios han afectado las prácticas cristianas que en Hechos 2:42 se enlistan como: las enseñanzas de los apóstoles, la comunión, el partimiento del pan y la oración.

¿Hemos cambiado?

Los miedos de Lutero

Las personas más valientes no son las que no sienten miedo, sino las que lo enfrentan. Todos sentimos miedo pues es el mecanismo de defensa que Dios nos ha dado para huir de los peligros. ¡Y hay tantos peligros alrededor! Así lo comprueba la vida del hombre que escribió un himno de batalla. Martín Lutero experimentó muchos tipos de temores, pero de algún modo, todos lo empujaron a acercarse a Dios. 

Casitas para ratones

Desde el 2016, un grupo colectivo de artistas suecos llamados Anonymouse, ha estado creando casas miniaturas para ratones en Suecia, Francia y otros lugares. Aparecen de manera repentina en diferentes ubicaciones, en calles de ciudades importantes, y despiertan la imaginación de niños y adultos. Búscalos en Instagram y disfruta su creatividad.

Mi hija quedó fascinada con una de las fachadas de un pequeño restaurante italiano. Bien podía imaginar a un ratón llegando para cenar. Pero eso nos hizo pensar en que Jesús también habita nuestros corazones, algo que hizo que ella se rascara la cabeza. ¿Cómo puede Jesús caber en nuestra caja torácica? Ciertamente es un misterio. Y a Pablo le gustaban los misterios.