De películas y caballos

Hace unos meses, mi esposo y yo fuimos al cine para ver una película ganadora del Óscar. Por la sinópsis, supusimos que sería una cinta con temática para adultos. Estaba calificada como apta para mayores de 15 años, pero aun así, fue demasiado gráfica y violenta, y desviamos la mirada en algunas escenas.

Pero lo que más nos preocupó fue que frente a nosotros estaba una familia con dos niños entre los 8 y 10 años de edad. ¿Qué hacían ahí?

Los nuevos héroes de la traducción bíblica

Mi abuelo solía predicar que solo dos cosas son eternas: la Palabra de Dios y las almas de los hombres. Por esa razón, hace unos veranos nuestra familia visitó San Juan Atzingo, en el estado de Puebla, México, pues queríamos que nuestros hijos vieran que no todos los traductores bíblicos son rubios y altos, sino que hay una nueva generación de héroes: los traductores indígenas.