Cuatro mujeres que conocieron a Salomón

Cuando la Biblia es tu libro preferido no puedes dejar de escribir sobre sus historias. Después de la publicación de “Apreciadas” por Verbo Vivo, Patricia Adrianzén, mi editora, propuso que continuáramos con la serie de: Mujeres Valiosas.

Para la segunda entrega me fui al Antiguo Testamento. Tenía muchas ganas de escribir sobre la reina de Saba, este personaje misterioso que viaja desde el sur hasta Jerusalén para conocer al rey Salomón. Luego, me intrigó hablar de la novia de Cantar de los Cantares y aprender de ella. Y ya que andábamos en esa época, ¿por qué no hablar de la mujer virtuosa de Proverbios? ¿Y qué de los consejos de la madre de Lemuel?

Como escribí en la introducción: «Admirar implica ver y considerar con estima especial a una persona. En el fondo, me parece que todos los seres humanos buscamos la aprobación de los demás. Ansiamos escuchar de los labios de quienes amamos unas palabras de gratitud o de asombro.

Por lo tanto, para sentirnos admiradas, las mujeres nos vestimos de cierta manera o acudimos al salón de belleza con la esperanza de que, al dejar el recinto, nuestro nuevo peinado o manicure provoquen fascinación. Sin embargo, más allá de las características físicas que pudiéramos conseguir al bajar de peso o lucir un vestido extraordinario, la admiración que perdura es aquella que surge de lo interno.

Veamos y aprendamos de cuatro mujeres que fueron admiradas por aquellos que las rodearon. ¿Qué vieron los demás en ellas? ¿Qué hicieron para recibir halagos y alabanzas? Desarrollemos las cualidades de estas mujeres para poder ser admiradas».

De una lectora: «En diciembre vinieron de a Verazcurz y compré Admiradas. Ya terminé de leer el libro y realmente me gustó mucho; la narración me pareció realista y quisiera adquirir otro título».

¿Ya lo leíste?

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