Palomas fue mi primer libro con más circulación, además de ser una novela para adultos y que tocaba la ficción bíblica. Seguramente hubo cosas que pude haber hecho mejor, pero agradezco a quienes se tomaron el tiempo para darme en su momento palabras de ánimo, sobre todo porque las necesitaba.
Un tío al que respeto como un experto bíblico y literario escribió: «Hola Keila: Hace dos días acabé tu libro. Me gustó mucho, tu narrativa es dinámica y tienes mucho ingenio para entretejer datos de la época. De seguro hubo varias horas de investigación detrás del libro.
También tuviste excelentes tácticas para tocar los momentos “íntimos” que otros autores exagerarían como “escenas fuertes” (para vender su película o su libro), pero que indudablemente son datos reales y relativos a la época a que pertenece la narración y que no podían dejarse fuera. Terminaste tocando Oseas, ¿piensas escribir de él?, ¿sería el segundo de una trilogía? … Adelante, sigue usando tus dones».
Y de la pluma de una querida amiga: «Me ha encantado lo mucho que has trabajado el trasfondo histórico. Has prestado atención a todos los detalles, desde la construcción hasta el maquillaje. Al cerrar el libro, tenía la sensación de haberme sumergido plenamente en la cultura de la época. Puedo decirte sin exagerar que nunca volveré a leer la historia de Jonás de la misma manera.
Estoy fascinada con las secuencias de batallas y navegación… Has sabido dar en la clave realista… No termina todo perfecto (pero has permitido lo suficiente de final feliz para que los lectores suspiremos con satisfacción).
Los personajes están muy logrados – para mi gusto, sobre todo Tahu-sin y Jonás. Me hubiera gustado ver más del mundo interior de Zuú en la segunda parte, pero veo que tenías que enfocarte más en otros para impulsar la narrativa. Me ha fascinado la oración de Jonás desde el vientre del pez, mezclada con sus pensamientos y su lógica. Me has hecho ver la lógica de su oración y cómo podría haber encajado con sus sentimientos y circunstancias.
Ha sido una delicia leerte, y sólo tengo que conseguir tus otros libros. ¿Cómo mejorar? Escribe y reescribe hasta que el texto se mueva e impulse al lector con su propia fuerza y fluidez. Profundiza en el ser humano. Atrévete a experimentar pero sobre todo sé tú misma. Valora y respeta el poder que tienes entre manos, un poder derivado de un talento que se te ha concedido».
Gracias a todos los que leen mis libros y se toman el tiempo de compartir.
