Un Dios muy grande

Pero quizá nosotros también olvidamos con frecuencia quién es nuestro Dios. Le ofrecemos las sobras de nuestro tiempo, nuestra atención a medias y lo que nos sobró del cambio para las tortillas en ofrenda. No olvidemos que nuestro Dios es grande. ¿Qué clase de sacrificios merece? ¡Lo mejor y lo primero!

Carta a mí misma

Querida Keila: Un año más. ¿Lo puedes creer? Ya estamos viejas, o podríamos decir que estamos en la flor de la juventud. ¿Tú cómo te sientes? Porque yo me encuentro bien. Ahora conocemos nuestro cuerpo y nuestras limitantes, aunque continuamos dándonos de topes en la pared cada vez que nos sobrepasamos o abusamos de nuestrasContinue reading “Carta a mí misma”

Una carta al Tiempo

Señor Tiempo: Así me han dicho que debo referirme a usted, pues no es usted un señor cualquiera, sino uno que merece nuestro respeto. ¿Por qué? Porque usted controla nuestros días y nuestras horas. Sin usted, nada comienza ni termina. No sé muy bien cómo expresar mis pensamientos. Me siento privilegiada de poder dirigirme aContinue reading “Una carta al Tiempo”