La gotera

En alguna época de mi vida me sentí doña-perfecta-todo-bajo-control. Pero ahora, como madre y esposa, he perdido el control y me he visto a mí misma de un modo más objetivo. En otras palabras, soy una gotera. Un proverbio dice que una esposa que se queja y busca pleitos es tan molesta como una goteraContinue reading “La gotera”

Solo quedaron los olivos

En Israel se encuentra la Basílica de la Agonía junto al Huerto de los Olivos. Visité el sitio con mi esposo y mis hijos, y recuerdo haberlo visto como un lugar de paz. Los olivos, algunos con cientos e incluso miles de años, ofrecen silencio y distancia de la bulliciosa ciudad y, aunque no podemos saber con certeza si en ese exacto lugar oró Jesús, no resulta difícil imaginarlo.