En Israel se encuentra la Basílica de la Agonía junto al Huerto de los Olivos. Visité el sitio con mi esposo y mis hijos, y recuerdo haberlo visto como un lugar de paz. Los olivos, algunos con cientos e incluso miles de años, ofrecen silencio y distancia de la bulliciosa ciudad y, aunque no podemos saber con certeza si en ese exacto lugar oró Jesús, no resulta difícil imaginarlo.
