Por Keila Ochoa Harris El lobo toca a la puerta y demanda que lo dejen entrar. El cerdito se asoma por la ventana y tiembla de miedo. «No, no, no. No puedes entrar aquí». El lobo se enfada: «Entonces soplaré y soplaré y ¡tu casa derribaré!» ¿Suena familiar? Cuando todo parece ir bien, el loboContinue reading “La fe y los tres cerditos”
