El autor y el paisaje

Después de leer sobre las Brontë y pensar en ellas nuevamente, me viene a la mente una de mis novelas favoritas: “Cumbres Borrascosas”. Sobre todo, recuerdo la descripción de los paisajes. Esas casas frías y grandes, donde el viento se colaba por cada ventana. La vívida imagen de los páramos, áreas expuestas al clima de Yorkshire.

No cabe duda que el lugar donde crecemos o vivimos resulta una influencia innegable. Los colores vivos de Oaxaca, el clima cálido de Querétaro, la actividad del Distrito Federal, y ahora, la neblina, los cerros, el frío, el calor, el viento tempestuoso azotando los techos durante la noche. Un clima cambiante y caprichoso, como mi actual estado de humor.

Orgullosamente mexicana

Un cielo tiende sobre ti, Gonzalo Báez Camargo
1. Un cielo tiende sobre ti
su manto azul turquí,
dos mares cantan tu loor,
¡Oh Patria de mi amor!
Mi México, mi México,
bendígate el Señor,
su gracia dé hasta rebosar
del uno al otro mar.

2. Mil héroes viste combatir,
peleando hasta el morir,
y conquistar con dignidad
tu santa libertad.
Mi México, mi México,
Dios premie tu valor,
tu noble sangre sea feraz,
y logre eterna paz.

3. ¡Oh Patria! Llena de dolor
la negra esclavitud
del fanatismo y del error
opacan tu virtud.
Mi México, mi México,
bendígate el Señor,
verás tu noche terminar,
y el nuevo albor brillar.

4. Enciende un vivo resplandor
tu cielo azul turquí;
verás la gloria del Señor
naciendo sobre tí.
Mi México, mi México,
por fin brilla tu luz,
y tus tristezas cesarán
si buscas a Jesús.