Cantidad y calidad

La cantidad, en definitiva, es tan vital como la calidad. No podemos separar una de la otra. A final de cuentas, convivir con los niños sucede a lo largo del día. Cuando los despertamos con un beso. Cuando salimos a la tienda. Cuando los bañamos y cenamos en familia. Cuando vemos juntos una película, en vez de dejarlos pegados a la pantalla para que no nos molesten. Convivimos al ir por la despensa y al podar las flores juntos; al cocinar lado a lado y pasear en bicicleta.

Ser padres es ser vulnerables

Ser padres es ser vulnerables. Muchas preguntas quedarán sin respuesta durante largas temporadas, o quizá jamás conoceremos los porqués en esta vida. Pero si bien el amor nos pone en riesgo, el amor también nos sostiene en los embates de esta vida, la esperanza nos trae consuelo y la fe nos dice que hay un propósito detrás de todo sufrimiento.