El tema de mis canciones

Irving Berlin publicó cerca de 1500 canciones, entre ellas las conocidas God Bless America y Blanca Navidad. Sin embargo, Paul McCartney ha tenido 91 canciones en el top 10 y 33 de estas en el número 1. Sin embargo, alguien les gana, y por mucho. Fanny Crosby, una mujer que perdió la vista, compuso más de 8000 himnos. Entre ellos, están A Dios sea la gloria, Avívanos, Señor, Mi mano ten, Señor, Salvo en los fuertes brazos, Un poco más Jesús vendrá y Grata certeza.

Sigue leyendo.

El ingrediente más importante

Leyendo los muchos libros que existen sobre el matrimonio, sobre todo aquellos que responden a la pregunta: ¿Es esta la persona para mí?, me topé con una sorpresa. El subtítulo: “Ingrediente esencial”, me hizo pensar en amor, amistad o comunicación. No estaba preparada para la siguiente palabra.

Según los autores, un ingrediente fundamental en la receta matrimonial es: la compasión. ¿Compasión? No me sonaba a un elemento base para una relación, así que me fui al diccionario para investigar más.

Sigue leyendo.

El líder misterioso

Lee Ezequiel 45 y 46.

Y, cuando entren y cuando salgan, el príncipe deberá estar entre ellos. Ezequiel 46:10 (NVI)

Cada noche, el comedor del campamento quedaba sucio. Aunque un grupo de camperos lo barría después de la cena, debido a otras actividades volvía a desordenarse y empolvarse. Misteriosamente, cada mañana, cuando los encargados despertaban, se encontraba en óptimas condiciones. ¿Quién lo mantenía en orden?

Durante la revelación de Dios a Ezequiel sobre la futura gloria del templo, se presenta al príncipe. No sabemos mucho de él, pero no se trata del Mesías. Quizá, simplemente, ejemplifica lo que un verdadero líder debe ser. ¿Qué hace? Ofrece sacrificios, presenta ofrendas en representación del pueblo y no se aísla del pueblo, sino que forma parte de la multitud.

Este misterioso personaje nos ofrece grandes lecciones. En muchas empresas e incluso iglesias, los líderes viajan en autos especiales y no se mezclan con el resto. Entran por puertas laterales y solo conviven con otros del mismo rango. Esta no es la imagen del príncipe misterioso que leemos aquí. Este es un líder siervo, uno que tiene un rol de pastor, pero un corazón de oveja.

¿Te acuerdas del comedor del campamento? Una mañana, los encargados se levantaron más temprano y descubrieron el secreto. Se trataba del conferencista y orador invitado, quien, sin llamar la atención, hacía un acto de amor y servicio todos los días, en silencio y en el anonimato. Todos se asombraron de la humildad de este líder-siervo, quien dijo: «No soy especial. Soy como el resto de los camperos. A todos nos toca limpiar». ¿Nos parecemos a este príncipe misterioso?

Señor, dame un corazón de siervo.

Tomado de Un Año en el Antiguo Testamento, Editorial Origen

Y sí, el líder misterioso fue mi abuelito Ronaldo.