Por Keila Ochoa Harris Se puede fingir ser una cosa en la iglesia: recatada, responsable, amable, incluso intelectual. Se puede pretender en el trabajo que todo marcha bien: que una es exitosa, feliz y satisfecha. Pero en el hogar no se puede fingir ni pretender. Allí donde una es observada las veinticuatro horas del día,Continue reading “El hogar”
