Un grupo de ballenas se denomina manada. Las ballenas dentadas, en particular, viajan en grupo, colaboran para cazar y se ayudan para cuidar de sus crías. Las ballenas barbadas, por su parte, son más solitarias. Viajan solas o en grupos más pequeños. Sin embargo, por medio de sus vocalizaciones se mantienen en contacto incluso en la distancia.
Madeleine L’Engle, a quien cito con frecuencia, escribió tantos libros que podríamos decir que compuso una manada. Para comprender sus escritos debemos sumergirnos en el mar de su obra y así la podemos ir conociendo mejor. Lo mismo pasa con escritores como C.S. Lewis, Tolkien, Chesterton, y todos los que logran publicar más de un volumen.
¿Y cómo descubrimos a estos autores? Recuerdo cuando leí el primer libro de Elizabeth Goudge, quien se convirtió en una de mis favoritas. Todo comenzó con una ballena que salió a la superficie y me mostró su belleza. Entonces decidí sumergirme en sus obras y encontrar más tesoros.
En resumen, el único libro de un autor que leamos es tan solo parte de un cuerpo literario más grande que vale la pena conocer. Solo así, tendremos una mejor visión del todo y, como en el caso de Madeleine, sabremos más de su cosmovisión y su influencia.
