Tu historia cuenta

«La eternidad lleva las marcas de nuestro presente», escribió James K. A. Smith. Imagina el tapiz de historias en el cielo, como un piso de mosaicos interminables, o una colcha tapizada de pequeños cuadros que cubre toda la tierra, o como las estrellas del cielo (imagen totalmente bíblica). 

Tu historia allá seguirá contándose. Quizá tú la compartas en cada banquete o mientras atiendes a los asuntos del Rey en los cielos nuevos y tierra nueva. Tal vez nos sentaremos a tomar el café, el té o una nueva bebida para intercambiar anécdotas. 

¿Será que las cicatrices aún las llevaremos presentes y serán la introducción a historias redimidas, sanadas y convertidas en un bien para bendecir a los demás?