Completas

Completas
Jehová cumplirá su propósito en mí; tu misericordia, oh Señor, es para siempre; no desampares la obra de tus manos. Salmos 138:8 (RVR60)
He comenzado muchas cosas que he dejado a la mitad: novelas y manuscritos, composiciones musicales, proyectos de bordado, rutinas de ejercicio. Sin embargo, ninguna de ellas ha surgido a la vida y gritado: «¡No me abandones!» Los únicos que me han dicho: «No me dejes», cuando es hora de abordar el avión para ir a un viaje de trabajo, son mis hijos y mi esposo.
Para Dios, por lo tanto, no somos planes aleatorios o buenos proyectos, ¡somos sus hijos! David nos dice en este salmo que Dios es misericordioso y fiel. Después nos cuenta que cuando clamó al Señor, Él le respondió y lo fortaleció. Luego nos recuerda que Dios es grande y excelso.
En los últimos dos versículos, David cierra con un broche de oro y hace eco a las palabras de Pablo: Dios nos salva y cumple los planes que tiene para nosotros. No nos deja a la mitad. No se cansa y nos bota. No retira de nosotros su compasión. Como explicó Pablo: «Estoy convencido de que Dios empezó una buena obra entre ustedes y la continuará hasta completarla el día en que Jesucristo regrese» (Filipenses 1:6, PDT).
Quizá hoy estás pasando momentos difíciles y te sientes como un cuadro a medio pintar, o un calcetín a medio zurcir, o una receta incompleta. No te desanimes. Para Dios eres su hija y no se dará por vencido hasta que estés completa, perfecta y preparada para la venida de su Hijo. Él cumplirá su propósito en ti.
Gracias, Señor, porque no te rindes y sigues moldeando mi vida.