El destructor de imágenes

Una imagen, nos dice el diccionario, describe una figura, representación, semejanza, aspecto o apariencia de una determinada cosa, pero no es la cosa en sí. Por ejemplo, cuando decimos: “Eres la viva imagen de tu padre”, nos referimos a que la persona en cuestión tiene un parecido intenso con su progenitor, pero no es él.

C. S. Lewis escribió una poderosa declaración a su futura esposa, Joy Gresham, cuando aún no nacía entre ellos un romance que les regaló tres años de dicha. En una de sus cartas le dijo: “Hay tres imágenes en mi mente que debo continuamente olvidar y remplazar por otras mejores: la falsa imagen de Dios, la falsa imagen de mi prójimo, y la falsa imagen de mí mismo”.