Como madre, traigo el nombre de mis hijos en el corazón y ya nada puede borrarlos de allí. Pero más me conmueve saber que el corazón de mi Padre trae mi nombre escrito. La pregunta nuevamente es: ¿traigo yo Su nombre en el mío?
Como madre, traigo el nombre de mis hijos en el corazón y ya nada puede borrarlos de allí. Pero más me conmueve saber que el corazón de mi Padre trae mi nombre escrito. La pregunta nuevamente es: ¿traigo yo Su nombre en el mío?