Quizá nos gusta que todo lo dulce tenga un poco de reto o aventura. Tal vez nos hemos acostumbrado a que todo éxito trae consigo un poco de dolor. Lo cierto es que para llegar al dulce debes «soportar» un poco de picante primero.
Quizá nos gusta que todo lo dulce tenga un poco de reto o aventura. Tal vez nos hemos acostumbrado a que todo éxito trae consigo un poco de dolor. Lo cierto es que para llegar al dulce debes «soportar» un poco de picante primero.