Tu historia cuenta

«La eternidad lleva las marcas de nuestro presente», escribió James K. A. Smith. Imagina el tapiz de historias en el cielo, como un piso de mosaicos interminables, o una colcha tapizada de pequeños cuadros que cubre toda la tierra, o como las estrellas del cielo (imagen totalmente bíblica). 

Tu historia allá seguirá contándose. Quizá tú la compartas en cada banquete o mientras atiendes a los asuntos del Rey en los cielos nuevos y tierra nueva. Tal vez nos sentaremos a tomar el café, el té o una nueva bebida para intercambiar anécdotas. 

¿Será que las cicatrices aún las llevaremos presentes y serán la introducción a historias redimidas, sanadas y convertidas en un bien para bendecir a los demás?

El sonido de la música

Ignoro la cantidad de veces que vi la película The Sound of Music (La novicia rebelde) durante mi infancia y adolescencia. No puedo negar que me enamoré de la música, y después de la historia. Me tomó unos años captar las pequeñas lecciones en cada canción, como el atesorar nuestras cosas favoritas que son más recuerdos que objetos, el amor por la patria traducido en una pequeña flor y la posibilidad de escalar cada montaña hasta alcanzar tu sueño. 

Entonces leí la verdadero historia de la familia Von Trapp y, como suele suceder, mis ojos se abrieron a los altos y bajos de la vida real. Conocí a la verdadera María y su historia me conmovió. Si bien algunas cosas son como en la película como sus travesuras en el convento, las cortinas convertidas en ropa de juego, su talento musical, algunas diferencias me parecen importantes.

La lectura como disciplina espiritual

Mediante esa definición comprendí la importancia de la meditación y el estudio bíblico, la oración y la confesión, la adoración y la celebración, el silencio y la soledad, la sencillez y la humildad. Pero, algo en mí percibía que faltaba la lectura, no de la Biblia, sino de los libros antiguos y modernos, clásicos y nuevos, porque en más de una ocasión, durante una mañana o tarde de beber un libro fui transformada y Dios habló a mi corazón.

Un año de liturgia

Celebra todo el año ¿Te imaginas un año sin Navidad? ¿O una primavera sin Semana Santa? A final de cuentas, incluso las personas no religiosas organizan sus años alrededor de muchas fechas establecidas por la tradición cristiana o el año litúrgico.  Antes de que te pongas nerviosa, la palabra «liturgia», que es bastante elegante, seContinue reading “Un año de liturgia”