Casitas para ratones

Entonces Cristo habitará en el corazón de ustedes a medida que confíen en él. Echarán raíces profundas en el amor de Dios, y ellas los mantendrán fuertes. Efesios 3:17 (NTV)

Desde el 2016, un grupo colectivo de artistas suecos llamados Anonymouse, ha estado creando casas miniaturas para ratones en Suecia, Francia y otros lugares. Aparecen de manera repentina en diferentes ubicaciones, en calles de ciudades importantes, y despiertan la imaginación de niños y adultos. Búscalos en Instagram y disfruta su creatividad.

Mi hija quedó fascinada con una de las fachadas de un pequeño restaurante italiano. Bien podía imaginar a un ratón llegando para cenar. Pero eso nos hizo pensar en que Jesús también habita nuestros corazones, algo que hizo que ella se rascara la cabeza. ¿Cómo puede Jesús caber en nuestra caja torácica? Ciertamente es un misterio. Y a Pablo le gustaban los misterios.

En el capítulo de hoy, habla del misterio más grande del mundo. No se trata de quién cometió un crimen, sino del plan que tenía Dios desde el principio y no se vio con claridad hasta que Jesús resucitó: hacer un pueblo de todas las razas y etnias, lenguas y generaciones, como parte de su gran familia.

Pablo, sorprendido ante esta gran noticia, dobla sus rodillas. Reconoce que, al creer en Jesús, el Espíritu viene a nuestras vidas. En otras palabras, Jesús mora por la fe en nuestro interior. ¿No es maravilloso? Seamos igual de creativas y detallistas en preparar nuestra mente para que Jesús se sienta como en casa. De hecho, no es una visita, sino el dueño de la propiedad, así que ¡digámosle bienvenido! Y que el amor sea la raíz y el fundamento de nuestras vidas.

Señor, gracias por hacerme tu morada.

Tomado de: Un año con Dios en el Antiguo Testamento, editorial Origen

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