Solo tomó un pincel
y trazó la silueta de un hombre.
Colores brillantes,
figuras rodantes,
retazos de arte.
Colgada en un museo está
aquella sencilla pintura,
en que el autor simplemente
buscaba su identidad.
De aquella pintura
nacieron otras que formaron un mural.
Risas y llanto,
siluetas y trazos,
lamentos y cantos.
Colgadas en un cuarto están
todas esas pinturas,
en que el autor simplemente
encontró su libertad.
La gente no apreció
el arte de aquel artista frustrado.
Comentarios de maldad,
críticas sin piedad,
falta de bondad.
Colgada en su corazón está
aquella sencilla pintura,
en el que el autor simplemente
denuncia la falsedad.
Sólo tomó un pincel
