Por Keila Ochoa Harris
¿Has visto las creaciones de Hanaco Hanasakura? Después de dibujar hermosas siluetas de chicas, las viste con pétalos caídos, plantas e incluso ramas de árboles. Te ha pasado que piensas: ¿cómo no se me ocurrió antes?
Todo artista tiene un poco de loco, pero también hay tres ingredientes que necesitas para perfeccionar tu talento.
1. Curiosidad.
Todo buen artista, sea un escritor, un pintor o un escultor, se pregunta: ¿Qué pasaría si…? ¿Cómo se vería esto si…? ¿Y si esto fuera diferente? ¿Y si mezclo este color con este otro? ¿Y si invento mi propio mundo de fantasía?
2. Creatividad.
Hay días que amanecemos con mucha inspiración, otras que no. Pero la creatividad no se da antes de empezar a escribir, a pintar o a diseñar, sino «en tanto» lo haces. No puedes ser creativo si no pones manos a la obra.
3. Constancia.
Finalmente, cualquier oficio se perfecciona con la práctica. Estoy segura que Hanaco no logró que su primer boceto lograra ponerla en la mira internacional. Un libro no se escribe en una hora, sino palabra tras palabra, hoja tras hoja, semana tras semana, mes tras mes hasta concluir.
Sin importar el área artística de tu interés —el baile, la cinematografía, las historietas, el teatro— cultiva la curiosidad, la creatividad y la constancia, y cosecharás arte.
